El Promedio Industrial Dow Jones subió entre un 0.42% y un 0.44%, mientras que el S&P 500 ganó un significativo 1.55%, recuperando las pérdidas acumuladas durante el mes. Sin embargo, el protagonista fue el Nasdaq Composite, que se disparó un 2.69%, su mayor alza diaria desde el 12 de mayo.

Este impulso se debió a dos catalizadores principales.

En primer lugar, las crecientes expectativas de que la Reserva Federal (Fed) recortará las tasas de interés en su reunión de diciembre; la probabilidad de esta medida aumentó a casi un 85%, según la herramienta FedWatch de CME Group, tras comentarios de altos funcionarios de la Fed como John Williams. En segundo lugar, un renovado interés por los valores de compañías de inteligencia artificial y una distensión en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China contribuyeron al sentimiento positivo. Lilian Chovin, de Coutts, señaló la incertidumbre como el tema dominante hasta la decisión de la Fed: "Vamos a permanecer en un mercado agitado hasta el 10 de diciembre, cuando conozcamos la decisión de la Reserva Federal y los comentarios en torno a ella". El notable descenso del índice de volatilidad VIX, conocido como el "índice del miedo", confirmó la disminución de la ansiedad en el mercado.