El mercado de criptomonedas experimentó una semana de extrema volatilidad, con Bitcoin sufriendo su peor caída semanal desde febrero antes de intentar una recuperación. La drástica caída de precios puso a prueba las estrategias de grandes inversionistas corporativos y afectó la fortuna de figuras públicas expuestas al sector. Durante la semana pasada, el precio de Bitcoin se desplomó un 35% desde su máximo de octubre de 126,080 dólares, llegando a tocar un mínimo de alrededor de 82,000 dólares. Esta venta masiva, atribuida en parte a una salida de 900,000 millones de dólares de los fondos cotizados (ETF) de Bitcoin, llevó el "índice de miedo y codicia" a territorio de "miedo extremo".
Tras tocar fondo, la criptomoneda intentó un repunte moderado para rondar los 88,580 dólares.
La caída tuvo un impacto considerable en grandes tenedores.
La empresa Strategy de Michael Saylor, el mayor inversionista corporativo de Bitcoin, vio cómo su capitalización de mercado caía por debajo del valor de sus tenencias de criptoactivos. Asimismo, se informó que la fortuna de la familia Trump disminuyó en aproximadamente 1,000 millones de dólares, en gran parte debido a la caída del valor de sus diversas participaciones en criptomonedas, incluyendo Trump Media y una memecoin con su marca. A pesar del pánico, algunos analistas consideran que estas correcciones violentas son parte del ciclo de Bitcoin y crean oportunidades de compra antes del siguiente impulso alcista.
En resumenBitcoin experimentó una severa corrección de precios que lo llevó a mínimos de varios meses, generando un sentimiento de miedo extremo en el mercado y causando pérdidas significativas a grandes inversionistas. Aunque la criptomoneda mostró signos de una modesta recuperación, el episodio destacó la alta volatilidad inherente a este tipo de activos.