El West Texas Intermediate (WTI), referencia para Estados Unidos, subió un 1.3% para finalizar en 58.84 dólares por barril. Por su parte, el Brent, referencia internacional, también avanzó un 1.3% para cerrar en 63.37 dólares.
El principal motor de este repunte fue el optimismo generalizado en los mercados financieros, alimentado por las crecientes expectativas de que la Reserva Federal de EE. UU. recortará sus tasas de interés. Como explica un análisis, "menores tasas de interés hacen más atractivas las inversiones en activos que no pagan una renta fija, como el crudo". Además del factor monetario, los inversionistas se mantuvieron atentos a la posibilidad de un acuerdo de paz en Ucrania, lo que podría relajar las sanciones contra Rusia, uno de los mayores productores de petróleo del mundo. La Mezcla Mexicana de Exportación, sin embargo, se reportó con un cierre a la baja en 55.41 dólares por barril.













