A esto se sumaron comentarios de varias autoridades monetarias que dejaron la puerta abierta a un recorte. Como resultado, la probabilidad de que la Fed reduzca las tasas de interés en 25 puntos básicos el próximo 10 de diciembre aumentó drásticamente. Según la herramienta FedWatch de CME Group, los operadores valoraban esta posibilidad en casi un 85%, un salto considerable desde el 40% de la semana anterior. Este cambio en las expectativas tuvo un efecto dominó en los mercados: provocó un debilitamiento del dólar estadounidense, lo que a su vez benefició a monedas de mercados emergentes como el peso mexicano, y generó un clima de confianza que impulsó ganancias generalizadas en los mercados de capitales, desde Wall Street hasta la Bolsa Mexicana de Valores. Este entorno de menor nerviosismo fue el tema dominante de la jornada, con los inversionistas anticipando una política monetaria menos restrictiva para cerrar el año.