Los principales referenciales, Brent y WTI, tocaron sus niveles más bajos en varias semanas. El petróleo West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, cerró la sesión cotizando en torno a los 58 dólares por barril, lo que representó una caída superior al 1.2%. De manera similar, el crudo Brent retrocedió cerca de 1.4%, para ubicarse en los 62.48 dólares por barril. La principal causa de esta presión a la baja fue la creciente probabilidad de que Rusia y Ucrania alcancen un acuerdo de paz, impulsado por la diplomacia estadounidense. Según los informes, el fin de la guerra podría llevar al levantamiento de las sanciones occidentales sobre el comercio energético de Moscú, lo que añadiría una cantidad significativa de oferta a un mercado que ya enfrenta expectativas de un exceso de producción para el próximo año. Analistas como los de Deutsche Bank proyectan un superávit de crudo de al menos 2 millones de barriles por día para 2026, lo que mantiene una perspectiva bajista a mediano plazo. Aunque la incertidumbre persiste, especialmente por la postura de Rusia y los continuos ataques en Ucrania, la sola posibilidad de un acuerdo diplomático fue suficiente para impactar negativamente en los precios, que alcanzaron sus niveles más bajos desde el 22 de octubre.