En la jornada del miércoles, el rendimiento del bono a 10 años experimentó una baja de 4 puntos básicos, para ubicarse en 8.79%. De manera similar, la tasa del bono a 20 años descendió 3 puntos básicos, situándose en 9.36%. La caída en los rendimientos, que implica un aumento en el precio de los bonos, señala una mayor demanda por parte de los inversores de los títulos de deuda soberana de México. Este comportamiento se alinea con el sentimiento general del mercado, que anticipa recortes de tasas de interés tanto por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos como del propio Banco de México. La expectativa de una política monetaria más laxa a nivel global hace que los rendimientos que todavía ofrecen los bonos mexicanos sean atractivos en términos relativos, atrayendo capitales. Este desempeño en el mercado de renta fija complementa la apreciación del peso, mostrando una confianza generalizada en los activos financieros mexicanos a pesar de las débiles perspectivas de crecimiento económico interno.