El peso mexicano operó con una notable estabilidad durante la jornada del jueves 27 de noviembre, en un mercado caracterizado por la baja volatilidad y la reducida liquidez debido al feriado del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos. La divisa nacional registró una depreciación marginal, de entre 0.01% y 0.05%, para cotizar alrededor de las 18.34 y 18.35 unidades por dólar. La ausencia de los operadores estadounidenses limitó significativamente los movimientos en el mercado cambiario, resultando en uno de los rangos de operación más estrechos del año. Según analistas de Banco Base, el diferencial entre el máximo y el mínimo del tipo de cambio durante la sesión fue de apenas 3.03 centavos.
Esta calma contrastó con la apreciación que la moneda había mostrado en la víspera, cuando ganó terreno impulsada por la debilidad global del dólar. El comportamiento del peso se enmarca en un contexto donde los inversionistas globales apuestan por una política monetaria más laxa por parte de la Reserva Federal de EE.
UU., lo que resta atractivo al dólar y beneficia a las monedas de mercados emergentes. A pesar de los datos económicos locales que apuntan a una desaceleración, como el recorte en el pronóstico de crecimiento por parte de Banxico, el peso ha demostrado resiliencia. La firma Actinver señaló que “la ganancia acumulada en el año por el peso frente al dólar se ubica ahora en 11.9%”, destacando la fortaleza de la moneda mexicana a lo largo de 2025, sostenida en gran parte por el atractivo diferencial de tasas de interés con Estados Unidos.
En resumenEl tipo de cambio peso-dólar se mantuvo prácticamente estable el 27 de noviembre, cotizando en torno a 18.35. La baja volatilidad se debió al cierre de los mercados en EE. UU. por el feriado, lo que redujo el volumen de operaciones y mantuvo a la divisa mexicana en un rango estrecho.