Bitcoin, que había alcanzado un máximo histórico de 126,000 dólares a principios de octubre, experimentó una fuerte corrección que lo llevó por debajo de los 81,000 dólares la semana pasada. Para el jueves 27 de noviembre, la principal criptomoneda operaba sobre los 90,000 dólares, con algunas fuentes reportando un precio de 91,544 dólares y un repunte en la jornada de hasta 5.2%. Sin embargo, este rebote se produce en un contexto de un desplome acumulado del 30% desde su pico, encaminándose a su peor mes desde el colapso de FTX en 2022.

Analistas de Deutsche Bank, citados por CNN, advirtieron que es incierto si Bitcoin logrará estabilizarse. La caída actual es distinta a las anteriores, ya que no está impulsada únicamente por especuladores minoristas, sino que ocurre en un entorno de mayor participación institucional, presiones macroeconómicas como los temores a un recorte de tasas de la Fed, y la reactivación de la guerra comercial de Donald Trump con China, que desencadenó ventas masivas. Steve Sosnick, estratega de Interactive Brokers, resume que el activo se comporta cada vez más como una inversión volátil convencional, sujeta a ventas rápidas por parte de nuevos inversionistas institucionales menos comprometidos ideológicamente.