Esta divergencia fue impulsada por la creciente preocupación sobre las altas valoraciones de las empresas tecnológicas, especialmente las relacionadas con la inteligencia artificial (IA), lo que sugiere un posible temor a una burbuja en el sector. El Promedio Industrial Dow Jones finalizó el mes con un avance de 0.32%, llegando incluso a alcanzar un nuevo máximo histórico el 12 de noviembre. Por su parte, el S&P 500 ganó un 0.13%. Sin embargo, el tecnológico Nasdaq Composite acumuló una caída mensual de entre 0.9% y 1.51%, lastrado por el desempeño de las acciones tecnológicas en las últimas semanas. A pesar de la debilidad mensual, en la última jornada de noviembre, que fue más corta debido al feriado de Acción de Gracias, los tres índices cerraron al alza.
El Nasdaq subió un 0.65%, el Dow Jones un 0.61% y el S&P 500 un 0.54%.
Este repunte diario se atribuyó al optimismo de los inversionistas ante la creciente probabilidad de un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal. Brian Mulberry, de Zacks Investment Management, declaró a CNBC que "el ánimo ha vuelto a ser un poco más arriesgado, ya que el mercado está ahora entre un 80% y 85% seguro de que habrá un recorte de tasas de la Reserva Federal en tan solo un par de semanas". El contexto del mes también incluyó el cierre del gobierno estadounidense más largo de la historia, que duró 43 días, añadiendo un factor de incertidumbre a los mercados.













