La apreciación del peso se atribuye a varios factores clave.
En primer lugar, se considera una corrección después de que en octubre la moneda se depreciara un 1.30%, según comentó Gabriela Siller, directora de análisis de Grupo Base. En segundo lugar, el debilitamiento general del dólar estadounidense a nivel global fue un catalizador importante; el índice ponderado del dólar cayó un 0.34% en noviembre, lo que propició ganancias en la mayoría de las principales divisas. De hecho, el peso mexicano se ubicó entre las monedas más apreciadas del mes, junto al rublo ruso (+3.79%) y el peso colombiano (+2.63%). La expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos recortará su tasa de interés en diciembre también reforzó el apetito por el riesgo y favoreció a monedas de mercados emergentes como el peso. El tipo de cambio FIX, determinado por Banxico, se ubicó en 18.3467 pesos para el último día hábil del mes. En ventanillas bancarias, el dólar al menudeo terminó el mes en 18.75 pesos a la venta en sucursales de Banamex, 30 centavos por debajo del cierre del mes anterior. Analistas de Monex y Banamex proyectan que la moneda podría mantenerse estable, con Banamex ajustando su pronóstico de cierre de año a 18.5 pesos por dólar.













