Esta actividad limitada en el principal centro financiero del mundo se tradujo en una menor liquidez a nivel global.

Varios reportes destacaron que los volúmenes de negociación en México fueron "más bajos de lo normal" debido a esta circunstancia. La sesión del viernes en Nueva York fue descrita como "tranquila", impulsada principalmente por el optimismo en torno a un posible recorte de tasas de la Fed, pero sin la intensidad de una jornada regular. La falta de participación completa de los operadores estadounidenses dejó a los mercados internacionales, incluyendo la BMV y el mercado cambiario del peso, con menos dirección y profundidad durante el cierre de la semana y del mes.