El feriado de Acción de Gracias en Estados Unidos, celebrado el jueves 27 de noviembre, y la subsecuente jornada de negociación abreviada del viernes 28, tuvieron un impacto notable en los mercados financieros globales. La ausencia de Wall Street el jueves y su operación con horario reducido el viernes provocaron volúmenes de negociación más bajos de lo normal, afectando la liquidez y la dinámica de mercados como el mexicano. Durante el jueves, la Bolsa Mexicana de Valores operó sin la referencia de los mercados estadounidenses, lo que resultó en una sesión de bajo volumen que rompió una racha de cuatro días de ganancias. El viernes, aunque Wall Street reabrió, lo hizo para una sesión tres horas más corta de lo habitual, una tradición del llamado Black Friday.
Esta actividad limitada en el principal centro financiero del mundo se tradujo en una menor liquidez a nivel global.
Varios reportes destacaron que los volúmenes de negociación en México fueron "más bajos de lo normal" debido a esta circunstancia. La sesión del viernes en Nueva York fue descrita como "tranquila", impulsada principalmente por el optimismo en torno a un posible recorte de tasas de la Fed, pero sin la intensidad de una jornada regular. La falta de participación completa de los operadores estadounidenses dejó a los mercados internacionales, incluyendo la BMV y el mercado cambiario del peso, con menos dirección y profundidad durante el cierre de la semana y del mes.
En resumenEl feriado de Acción de Gracias y la jornada reducida del Black Friday en Estados Unidos resultaron en una notable disminución del volumen de operaciones y la liquidez en los mercados financieros globales. Esta situación afectó la dinámica de la Bolsa Mexicana y el mercado cambiario, que operaron sin su principal referencia y con una participación de inversionistas más limitada de lo habitual.