La creciente expectativa de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) recortará su tasa de interés de referencia en diciembre se convirtió en el principal motor de los mercados financieros durante noviembre. Esta anticipación generó un mayor apetito por el riesgo entre los inversionistas, beneficiando a los mercados de capitales y a las monedas de economías emergentes. Durante el mes, los comentarios de altos funcionarios de la Fed, como el gobernador Christopher Waller, y la publicación de datos económicos en Estados Unidos reforzaron la idea de que el ciclo de alzas de tasas ha concluido. La probabilidad de un recorte de 25 puntos básicos en la reunión del 10 de diciembre aumentó drásticamente, pasando del 40% a más del 80% según analistas de HF Markets, citados en uno de los artículos.
Este cambio en las expectativas debilitó al dólar estadounidense e impulsó a los inversionistas a buscar mayores rendimientos en otros mercados.
El fenómeno explica en gran medida la apreciación del peso mexicano y el comportamiento positivo de la Bolsa Mexicana de Valores. Asimismo, los índices de Wall Street, como el Dow Jones y el S&P 500, reaccionaron favorablemente, ya que una política monetaria más laxa suele aumentar la liquidez disponible para la inversión en acciones. Los analistas señalan que la decisión final de la Fed será el evento clave que definirá la dirección de los mercados en el último mes del año.
En resumenLa expectativa de un recorte de tasas por parte de la Fed en diciembre fue el factor dominante en los mercados en noviembre. Este sentimiento debilitó al dólar, fortaleció al peso mexicano e impulsó a los mercados accionarios al aumentar el apetito por el riesgo de los inversionistas.