Esta caída se atribuye a las "preocupaciones sobre las altas valoraciones de las empresas tecnológicas, específicamente las relacionadas con la Inteligencia Artificial". El mes también estuvo marcado por eventos como el cierre del gobierno estadounidense más largo de la historia, lo que añadió un elemento de incertidumbre al panorama económico y pudo haber influido en el sentimiento de los inversionistas hacia los activos de mayor riesgo como las acciones tecnológicas.