El dólar estadounidense experimentó un debilitamiento generalizado durante el mes de noviembre, un factor clave que propició la apreciación de la mayoría de sus principales cruces, incluyendo el peso mexicano. Esta tendencia se produjo después de un octubre en el que la divisa norteamericana había mostrado una fortaleza considerable. De acuerdo con el índice ponderado, que mide el valor del dólar frente a una canasta de otras monedas importantes, la divisa estadounidense se debilitó un 0.34% en noviembre. Este retroceso contrasta con la ganancia del 2.07% que había registrado en octubre. La principal causa de este debilitamiento fue el cambio en las expectativas del mercado sobre la política monetaria de la Reserva Federal. A medida que crecía la convicción de que la Fed recortaría las tasas de interés en diciembre, el atractivo del dólar como activo de refugio y de rendimiento disminuyó.
Como resultado, otras divisas se fortalecieron.
Entre las más apreciadas del mes se encontraron el rublo ruso (+3.79%), el peso colombiano (+2.63%), el florín húngaro (+2.26%) y el peso mexicano (+1.42%). Este escenario global de un dólar más débil fue fundamental para el buen desempeño de las monedas de mercados emergentes y para el reequilibrio de los flujos de capital a nivel internacional.
En resumenEl dólar estadounidense se debilitó un 0.34% en noviembre, según el índice ponderado, revirtiendo las ganancias de octubre. Este retroceso, impulsado por las expectativas de un recorte de tasas de la Fed, permitió la apreciación de otras divisas globales, especialmente de mercados emergentes.