Como resultado, otras divisas se fortalecieron.

Entre las más apreciadas del mes se encontraron el rublo ruso (+3.79%), el peso colombiano (+2.63%), el florín húngaro (+2.26%) y el peso mexicano (+1.42%). Este escenario global de un dólar más débil fue fundamental para el buen desempeño de las monedas de mercados emergentes y para el reequilibrio de los flujos de capital a nivel internacional.