Este desplome borró ganancias recientes y llevó la capitalización del ecosistema cripto por debajo de los 3 billones de dólares. El desplome del bitcoin fue uno de los eventos más notorios en el arranque del mes, con su precio cayendo desde niveles superiores a los 91,000 dólares hasta por debajo de los 84,000 dólares en menos de 24 horas. Esta corrección se enmarcó en un sentimiento general de aversión al riesgo que también afectó a los mercados bursátiles, especialmente al sector tecnológico. Según Juan Pérez, director de trading en Monex EU, "el entusiasmo por el sector cripto y tecnológico muestra signos de debilitamiento", citando dudas sobre la sostenibilidad del crecimiento en la industria. La caída se vio exacerbada por una liquidación masiva de posiciones largas apalancadas, que según datos de Coinglass sumaron 392.4 millones de dólares, lo que intensificó la presión vendedora. El impacto se extendió a empresas vinculadas al ecosistema, como Strategy (considerada la mayor tenedora corporativa de bitcoin), cuyas acciones retrocedieron más de un 11%, y Coinbase, que bajó un 5.4%. Un detonante global parece haber sido un comentario de Kazuo Ueda, gobernador del Banco de Japón, que abrió la puerta a un posible aumento de tasas, afectando estrategias de inversión como el "carry trade", que utiliza yenes baratos para invertir en activos de mayor rendimiento como las criptomonedas. El índice de "miedo y codicia" del mercado se ubicó en la zona de "miedo extremo", reflejando el pesimismo generalizado entre los inversionistas.