Esta apreciación se enmarca en un contexto de debilidad generalizada de la divisa norteamericana y la reacción de los inversores a datos económicos locales. Durante la jornada del 3 de diciembre, la moneda mexicana rompió la barrera de los 18.30 pesos por dólar, cotizando en los mercados internacionales alrededor de las 18.25 unidades, lo que representó una apreciación de hasta 0.18% respecto al día anterior. Este movimiento llevó al tipo de cambio a su cotización intradía más fuerte desde el 18 de septiembre. El principal catalizador fue la debilidad del dólar a nivel global, impulsada por las crecientes expectativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) recortará las tasas de interés. Analistas de Banco Base señalaron que "el tipo de cambio se mantiene por debajo del nivel clave de 18.30 pesos por dólar, evidenciando que las presiones a la baja se están fortaleciendo". La divisa se acercó a su mínimo anual de 18.2008 pesos, un nivel que, según los expertos, podría incentivar la toma de coberturas cambiarias y la compra anticipada de dólares, generando una posible corrección al alza. La estabilidad del peso se vio respaldada por un entorno internacional sin presiones cambiarias relevantes y flujos estacionales de fin de año, manteniendo una baja volatilidad y consolidando su resiliencia frente a la divisa estadounidense.