El estancamiento en las negociaciones entre Rusia y Estados Unidos sobre el conflicto en Ucrania generó temores sobre la estabilidad de la oferta global de crudo. El crudo Brent, de referencia internacional, subió un 1.3% para cotizar en 63.23 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzó un 1.5%, alcanzando los 59.49 dólares. Este incremento se produjo después de que una reunión de alto nivel entre funcionarios rusos y estadounidenses en Moscú concluyera sin un acuerdo de paz que pudiera haber aliviado las sanciones al sector petrolero de Rusia. La falta de un compromiso mantuvo la incertidumbre en los mercados, que temen una disrupción en el suministro. La tensión en la región se ha visto agravada por recientes ataques ucranianos a instalaciones de exportación de petróleo en la costa rusa del Mar Negro y a petroleros sancionados.
El presidente ruso, Vladimir Putin, advirtió que tomará medidas contra los buques de países que ayuden a Ucrania, lo que, según analistas, aumenta los riesgos geopolíticos. A pesar de este panorama, las ganancias fueron limitadas por el reporte del Instituto Americano del Petróleo (API), que indicó un aumento en los inventarios de crudo y combustible en Estados Unidos.













