Este ajuste llega después de un fuerte rally impulsado por la "euforia tech" y la concentración en unas pocas empresas tecnológicas, lo que ha llevado las valuaciones a niveles considerados "estirados". Los principales impulsores del mercado seguirán siendo la estabilización de las tasas de interés y la monetización de la inteligencia artificial.
Por otro lado, el panorama para México es de mayor cautela. El consenso de analistas ha reducido la expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2026 de 1.4% a 1.3%. Esta previsión es ligeramente más optimista que la del propio Banco de México, que la mantiene en 1.1% para ese año, después de un recorte significativo en el pronóstico de 2025 debido a una contracción de la actividad económica. A este crecimiento moderado se suma una expectativa de inflación general para 2026 que aumentó de 3.91% a 3.95%. No obstante, en el ámbito cambiario, se proyecta una mayor apreciación del peso mexicano, con un tipo de cambio estimado en 19.20 unidades por dólar para el cierre de 2026.












