Mientras una sesión cerró con ligeras ganancias, la siguiente apertura se vio afectada negativamente por el sorpresivo dato de inflación. Durante la jornada del lunes 8 de diciembre, el referencial índice S&P/BMV IPC de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) logró cerrar con un avance, subiendo entre un 0.23% y un 0.24% para ubicarse en niveles cercanos a los 63,528 puntos. Esta alza fue impulsada en parte por el desempeño de acciones individuales, como las de Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP), cuyos títulos treparon un 4.83%.
Sin embargo, el sentimiento positivo fue efímero.
En la apertura del martes 9 de diciembre, la bolsa mexicana registró una caída del 0.30%, una reacción directa a la publicación del dato de inflación de noviembre, que resultó superior a lo esperado. Este comportamiento dual demuestra la alta sensibilidad del mercado local a diferentes catalizadores.
Por un lado, puede responder a noticias corporativas positivas, pero por otro, es vulnerable a los datos macroeconómicos locales, como la inflación, y al sentimiento de cautela que prevalece en los mercados internacionales antes de eventos clave como la decisión de la Reserva Federal.










