El S&P 500 registró una ganancia más modesta que el Dow, avanzando entre un 0.21% y un 0.68% para cerrar en niveles cercanos a los 6,900 puntos.

Al igual que el resto del mercado, el principal motor del alza fue la decisión de la Reserva Federal de recortar las tasas de interés. Las proyecciones de la Fed, que apuntan a una “economía sólida”, impulsaron la confianza de los inversionistas.

El buen desempeño de los valores financieros fue un factor clave para el avance del índice. Sin embargo, la ganancia del S&P 500 fue limitada por el rendimiento negativo del sector tecnológico, que tiene un peso considerable en el índice. La caída de acciones importantes como Oracle, debido a preocupaciones sobre sus gastos en inteligencia artificial, actuó como un lastre, impidiendo un repunte más pronunciado y evidenciando la naturaleza mixta de la sesión en Wall Street.