Esta apreciación se debió en gran medida a la debilidad del dólar a nivel internacional tras las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos. La moneda nacional se apreció entre un 0.7% y un 0.81%, para cerrar en niveles como 18.02 o 18.0354 unidades por dólar, ligando su tercera sesión consecutiva de ganancias.

El principal catalizador fue externo: el “hundimiento del dólar a nivel global”. Sin embargo, el contexto local también es relevante.

La gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, mencionó que la junta de gobierno valorará un recorte de la tasa de interés en su próxima decisión, citando un “deterioro en las perspectivas de crecimiento”. A pesar de esta posible divergencia en las políticas monetarias, el peso se fortaleció. Analistas de Banco Base señalaron que el nivel de 18.00 pesos por dólar es clave y que la moneda “está al borde de entrar a un nivel de sobrecompra”, lo que podría limitar su margen para seguir apreciándose y dar paso a una corrección al alza del tipo de cambio.