Benedict Keim, de Altana Wealth, que apuesta contra Oracle a través de sus CDS, lo justifica no por un riesgo inminente de quiebra, sino porque considera que el riesgo estaba “escandalosamente mal valorado”. Esta visión de desajuste en los precios refleja la tensión subyacente en un mercado que, a pesar de las alarmas, también recibe pronósticos optimistas de bancos como Goldman Sachs y UBS, quienes, según se informa, ven un gran potencial en los gigantes tecnológicos para liderar el S&P 500.