Esta volatilidad refleja un mercado expectante y sensible a los indicadores económicos tanto locales como internacionales.

Durante las primeras horas de operación, el principal indicador del mercado accionario mexicano, el S&P/BMV IPC, registró un avance de 0.83%, lo que le permitió tocar un máximo histórico de 65,250.14 puntos. Este optimismo inicial estuvo alineado con la apertura positiva de los mercados en Wall Street, mientras los inversionistas se preparaban para una semana cargada de datos económicos clave, como las cifras de inflación y empleo en Estados Unidos, y la decisión de política monetaria del Banco de México (Banxico).

Sin embargo, el impulso no se mantuvo.

Un cambio de tendencia en los índices neoyorquinos influyó en el mercado local, llevando al S&P/BMV IPC a cerrar la sesión con una caída del 0.60%, ubicándose en 64,326.16 puntos. Este retroceso fue liderado por la caída en los títulos de importantes empresas.

Las acciones del banco Regional (RA.MX) encabezaron las pérdidas con una disminución del 3.28% para cotizar en 137.61 pesos, seguidas por las del operador del mercado bursátil, Grupo BMV, que restaron un 3.05% para cerrar en 36.19 pesos.

La jornada demuestra la fuerte correlación del mercado mexicano con el estadounidense y la cautela de los inversionistas ante la incertidumbre económica.