El promedio industrial Dow Jones subía un 0.30%, mientras que el tecnológico Nasdaq avanzaba un 0.59% y el índice ampliado S&P 500 ganaba un 0.46%. Esta apertura al alza se produjo en un ambiente de espera, ya que los operadores se preparan para recibir datos cruciales sobre la inflación y el mercado laboral. Dichos informes son fundamentales para evaluar la salud de la economía y podrían influir en las próximas decisiones de política monetaria de la Reserva Federal. El impulso positivo de Wall Street tuvo un efecto contagio en otros mercados, como la Bolsa Mexicana de Valores, que alcanzó un máximo histórico durante las primeras horas de negociación, en sintonía con sus pares estadounidenses. Sin embargo, uno de los artículos señala que un posterior "cambio de tendencia de los principales índices de Wall Street" contribuyó a que el mercado mexicano revirtiera sus ganancias, lo que subraya la fuerte interconexión y la sensibilidad de los mercados globales a los movimientos en Nueva York.