En la sesión del viernes, el S&P/BMV IPC registró un avance de 0.45 por ciento, para ubicarse en las 64,096.43 unidades. Este repunte diario estuvo influenciado por la volatilidad asociada al vencimiento de contratos de futuros, un evento técnico que suele generar movimientos importantes en los mercados.

Sin embargo, al observar el desempeño semanal, el panorama fue negativo.

Los informes señalan una caída acumulada que, según una fuente, fue de 0.95 por ciento, mientras que otra la sitúa en 1.15 por ciento, evidenciando la presión vendedora que dominó la mayor parte de la semana. A pesar del buen desempeño de algunas emisoras clave como Industrias Peñoles y Grupo BMV, el sentimiento general del mercado se vio afectado por la incertidumbre económica global y las señales de política monetaria tanto a nivel nacional como internacional. El resultado final de la semana sugiere que, aunque hubo un rebote de corto plazo, los inversionistas mantienen una postura de cautela respecto a la trayectoria futura del mercado accionario mexicano.