Este comportamiento no fue exclusivo de México.

En Estados Unidos, las acciones subieron por cuarta sesión consecutiva, una clara señal de la fortaleza de la tendencia alcista. Este repunte se produce en una semana acortada por las festividades, un periodo que suele tener un menor volumen de negociación, lo que puede magnificar los movimientos del mercado. El ambiente positivo se nutre de varios factores, incluyendo las expectativas de una política monetaria más favorable por parte de la Reserva Federal y la resiliencia demostrada por la economía. Los inversionistas parecen estar posicionándose para el próximo año con una perspectiva favorable, dejando de lado temporalmente las preocupaciones sobre la inflación o una posible desaceleración económica para centrarse en las oportunidades de crecimiento, especialmente en sectores de alta demanda como el tecnológico.