En esa jornada corta, el Dow Jones y el S&P 500 cerraron con récords, situándose en 48,731.16 y 6,932.05 puntos, respectivamente.
Este optimismo fue reforzado por datos económicos que mostraron un crecimiento del 4.3% en el tercer trimestre, lo que según José Torres de Interactive Brokers, “reforzó la confianza de los inversores”. Sin embargo, tras el feriado del jueves, la Bolsa de Nueva York abrió con cautela el viernes, en una sesión con poca actividad. Los principales índices operaron prácticamente sin cambios: el Dow Jones cayó un 0.04%, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq Composite registraron leves ganancias de 0.07% y 0.10%. A pesar de la apertura plana, los índices acumulaban ganancias semanales superiores al 1%. Mark Newton, de Fundstrat, comentó que “las acciones estadounidenses han ignorado en gran medida” temores sobre una burbuja de IA o aranceles, y los inversores se mantenían a la espera del tradicional “rally de Santa Claus”, un periodo estacionalmente fuerte que comprende los últimos cinco días hábiles del año y los dos primeros del nuevo.










