Esta tendencia bajista fue impulsada en gran medida por la cautela de los inversionistas tras la publicación de las actas de la Reserva Federal, que evidenciaron una división sobre los futuros recortes de tasas. Sin embargo, este tropiezo de fin de año no opaca el panorama general.

Los informes coinciden en que los indicadores se encaminan a cerrar el año con “notables ganancias acumuladas”, estimadas en un rango del 15% al 20%. Este sólido desempeño demuestra la resiliencia del mercado accionario estadounidense, que logró sortear un entorno económico complejo para ofrecer rendimientos significativos a los inversionistas. La volatilidad de los últimos días parece responder más a una toma de ganancias y a un reposicionamiento estratégico ante la incertidumbre sobre la política monetaria de 2026 que a un cambio fundamental en la tendencia positiva del mercado.