La rotación de capital desde las tecnológicas estadounidenses y el fortalecimiento de sectores específicos como la banca y la defensa fueron clave para este avance.
El índice paneuropeo STOXX 600 finalizó 2025 con una subida del 16.66%, su mejor desempeño anual desde 2021. Este rendimiento fue comparable con el avance del 17% del S&P 500, lo que demuestra el atractivo que ganaron las acciones europeas a lo largo del año.
Los inversores ampliaron sus apuestas fuera de Estados Unidos en busca de mejores valoraciones, en parte debido a la incertidumbre comercial generada por la Casa Blanca y a señales económicas irregulares en EE.UU. Dos sectores fueron los claros ganadores de esta remontada: la banca y la defensa.
Los bancos europeos vieron sus acciones subir un 67%, su mejor año desde 1997, gracias a un repunte en las operaciones y un marco regulador más favorable. Por su parte, el sector de defensa se revalorizó un 56.5%, impulsado por las promesas de un mayor gasto militar en la región, una tendencia exacerbada por las señales de que la administración Trump podría reducir la protección militar estadounidense en Europa.
Entre los mercados nacionales, España destacó particularmente, con el índice IBEX ganando casi un 50%, dejando muy atrás a sus pares europeos y coronando un año excepcional para la renta variable del continente.











