La incertidumbre en torno a las negociaciones para resolver el conflicto en Ucrania fue uno de los factores determinantes en el comportamiento del mercado energético. En un año de fuertes ganancias para la mayoría de los activos de riesgo, el mercado petrolero fue una notable excepción.
Tanto el Brent, referencia en Europa, como el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, acumularon una caída cercana al 17% durante 2025. Al cierre de las últimas jornadas, los precios se mantuvieron relativamente estables, con el Brent terminando en 61.92 dólares por barril y el WTI en 57.95 dólares.
La principal causa de este comportamiento bajista fue la persistente incertidumbre geopolítica, específicamente la falta de avances concretos en las negociaciones para poner fin a la invasión rusa en Ucrania.
Los operadores del mercado energético se mantuvieron a la expectativa, lo que limitó cualquier impulso alcista significativo. Esta caída contrasta marcadamente con el desempeño de las acciones globales, que subieron más del 20%, y el del oro, que se disparó casi un 70%. La debilidad del crudo se convirtió así en una de las grandes sorpresas del año, reflejando cómo los factores geopolíticos específicos pueden desacoplar el comportamiento de una materia prima clave del sentimiento general de los mercados financieros.












