Este desempeño subraya la fortaleza de la moneda nacional frente a un entorno internacional complejo y volátil. En la penúltima sesión del año, la moneda nacional experimentó una ligera depreciación de 0.15%, equivalente a 2.77 centavos, para cerrar en 17.9959 pesos por dólar spot. Durante la jornada, el tipo de cambio fluctuó entre un mínimo de 17.9220 y un máximo de 18.0030 unidades. A pesar de esta mínima variación diaria, el panorama anual es extraordinariamente positivo. A falta de una jornada para concluir el año, el peso acumula una apreciación del 13.8%, superando el ya notable avance del 13% registrado en 2023. Este rendimiento no solo es significativo, sino que marca el mejor desempeño anual para la divisa desde que se implementó el régimen de libre flotación en 1994. El fortalecimiento del peso se produce en un contexto de cautela en los mercados internacionales, influenciado por la división interna en la Reserva Federal de Estados Unidos sobre la política monetaria futura. Mientras el índice del dólar (DXY) mostró un ligero avance de 0.19%, su caída acumulada en el año es de 9.33%, lo que ha contribuido a la fortaleza de monedas emergentes como la mexicana. Este comportamiento histórico refleja tanto factores externos favorables como una sólida percepción de los fundamentales macroeconómicos de México.