Este hito resalta la resiliencia y el atractivo del mercado accionario mexicano a lo largo del año. El principal indicador de la BMV, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC), concluyó la sesión del martes con un retroceso del 1.50%, ubicándose en 64,366.70 puntos.

Sin embargo, esta caída puntual no opaca el sobresaliente desempeño acumulado durante el año.

El IPC se dirige a registrar una ganancia anual cercana al 30%, una cifra que no se observaba desde 2009.

En aquel año, el índice repuntó un 43.52%, recuperándose de la profunda crisis financiera global desencadenada por la quiebra de Lehman Brothers. El rendimiento de 2025, por lo tanto, es el más robusto de los últimos 16 años, lo que demuestra un vigoroso apetito por los activos de riesgo mexicanos. Este comportamiento positivo se alinea con la fortaleza mostrada por el peso mexicano, sugiriendo una confianza generalizada de los inversionistas en la economía del país. La capacidad del mercado para absorber la volatilidad de las últimas jornadas y mantener una trayectoria ascendente tan pronunciada subraya una base sólida de crecimiento y optimismo que ha prevalecido durante todo el año, posicionando a la BMV como uno de los mercados con mejor desempeño a nivel mundial.