Sin embargo, el año nuevo comenzó con un fuerte retroceso.

En su primera semana, el IPC acumuló una pérdida del 2.28%, la mayor caída semanal desde octubre de 2025, alejándose de su máximo histórico de 65,636.36 puntos alcanzado a finales de diciembre. Según Gabriela Siller, directora de Análisis de Banco Base, 33 de las 35 principales emisoras registraron pérdidas, destacando caídas en empresas como Industrias Peñoles (-7.34%) y Alsea (-4.81%). Este abrupto cambio de tendencia refleja la sensibilidad del mercado mexicano a la toma de utilidades y a la reevaluación de riesgos por parte de los inversionistas tras un año de ganancias extraordinarias.