La narrativa que domina los mercados es que la Fed adoptará una postura más flexible. Según Dennis Dick, estratega de Stock Trader Network, “el próximo presidente de la Fed probablemente será mucho más flexible que Jerome Powell”, anticipando que “en la segunda mitad de este año veremos que las tasas de interés bajen sustancialmente”. Esta perspectiva es compartida por analistas que cubren el mercado mexicano, como Almudena Ruíz de Finamex, quien considera que los recortes de tasas de la Fed serán uno de los principales catalizadores para la renta variable, manteniendo un entorno de liquidez favorable. Esta flexibilización monetaria esperada incentiva a los inversionistas a moverse desde la renta fija, cuyo atractivo disminuye con tasas más bajas, hacia la renta variable en busca de mayores rendimientos. Sin embargo, esta dependencia de la política de la Fed también introduce un riesgo significativo, ya que cualquier dato económico, como los próximos informes del mercado laboral, podría alterar las expectativas y generar volatilidad si el banco central no actúa como se espera.