La incertidumbre geopolítica en la región, tras la intervención en Venezuela y las amenazas de Donald Trump hacia otros países, generó una aversión al riesgo que afectó a la moneda nacional. Al inicio de las operaciones, el tipo de cambio se presionó hasta un máximo de 18.04 pesos por dólar, una depreciación de 0.56%. Especialistas atribuyeron este repliegue inicial a la preocupación por la estabilidad regional, después de que el presidente de EE. UU. insinuara la posibilidad de ejecutar actos similares en Colombia y México. Sin embargo, la moneda mexicana logró recuperar terreno a lo largo del día, cerrando finalmente con una depreciación marginal de 0.10%, en niveles de 17.9207. Esta recuperación parcial se vio favorecida por la caída del índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a otras divisas principales, tras la publicación de un débil dato del ISM manufacturero en EE.

UU.

El analista Diego Albuja comentó que el comportamiento del peso “sugiere un escenario de consolidación, con el dólar/peso mexicano moviéndose dentro de un rango aproximado entre 17.80 y 18.05 en el corto plazo”. A pesar de la recuperación, la inquietud persistió en el mercado cambiario, reflejando la sensibilidad de la divisa a los eventos geopolíticos de la región.