Este movimiento reafirma su condición de activo seguro en momentos de inestabilidad internacional.

La plata también mostró un comportamiento positivo, con un repunte que la ubicó en 75.87 dólares.

El auge por los commodities fue una de las reacciones más destacadas del mercado, donde los inversionistas buscaron proteger su capital de la volatilidad generada por la crisis venezolana. Este apetito por los metales preciosos tuvo un impacto directo en los mercados bursátiles, beneficiando a las empresas mineras. En la Bolsa Mexicana de Valores, por ejemplo, las acciones de compañías como Peñoles y Grupo México lideraron las ganancias. Curiosamente, la búsqueda de refugio no se reflejó de manera tan clara en el mercado de deuda, donde los movimientos en los bonos del Tesoro estadounidense fueron moderados, lo que sugiere que los metales preciosos fueron el principal destino del capital que buscaba seguridad.