El sector tecnológico y las empresas vinculadas a la inteligencia artificial, como Amazon, Micron Technology y Palantir Technologies, fueron catalizadores importantes.
Además, el índice de salud del S&P 500 experimentó una subida del 1.96%, ayudado por un alza de casi el 11% en las acciones de Moderna después de una mejora en su precio objetivo por parte de BofA Global Research.
A pesar del optimismo, los analistas señalan que las valoraciones en Wall Street siguen siendo relativamente altas.
Según datos de LSEG, el S&P 500 se negocia a aproximadamente 22 veces las ganancias esperadas, por encima de su promedio de cinco años de 19, lo que sugiere que los inversionistas están descontando un crecimiento futuro significativo. Los mercados se mantienen a la espera de datos económicos clave, como el informe de empleos, que podrían influir en las futuras decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas de interés.









