Por un lado, el gobernador de la Reserva Federal, Stephen Miran, cuyo mandato termina a fines de enero, afirmó en una entrevista con Fox Business que este año serían necesarios “recortes agresivos de los tipos de interés”.
Su postura sugiere una flexibilización monetaria significativa para estimular la economía.
Por otro lado, Tom Barkin, presidente de la Fed de Richmond, adoptó un tono mucho más cauteloso.
En una entrevista, Barkin reiteró el enfoque prudente del banco central, opinando que los cambios en las tasas tendrán que “ajustarse con precisión” a los datos económicos que vayan llegando, debido a los riesgos tanto para el desempleo como para la inflación. Esta divergencia de opiniones refleja el debate interno en la Fed y la complejidad del entorno económico actual. Los inversionistas están a la espera de datos clave del mercado laboral para obtener más claridad, ya que cifras más débiles de lo esperado podrían fortalecer el argumento a favor de los recortes de tasas que pide Miran. Además, el mercado está atento a la nominación del nuevo presidente de la Fed, ya que el mandato de Jerome Powell expira en mayo, un evento que será clave para el futuro de la política monetaria.









