Los grandes bancos vieron una toma de ganancias después de varias sesiones de repunte. Las acciones de las principales instituciones bancarias estadounidenses retrocedieron, borrando parte de sus ganancias recientes. Entre las caídas más destacadas se encontraron las de Bank of America, que bajó un 2.85%, JPMorgan Chase, con un descenso del 2.5%, y Wells Fargo, que perdió un 2.19%.

La debilidad en el sector fue uno de los principales lastres para el mercado en general, especialmente para el Dow Jones. La caída de JPMorgan Chase se vio exacerbada después de que la firma Wolfe Research rebajara la calificación del banco de “superior” a “peer perform”, una decisión que probablemente influyó en el sentimiento de los inversionistas. Este retroceso en el sector bancario se enmarca en un contexto de toma de beneficios más amplio, donde los inversionistas decidieron asegurar ganancias en los sectores que habían mostrado un mejor desempeño en el arranque del año. La recogida de utilidades refleja la incertidumbre de los inversionistas mientras evalúan los datos económicos y los posibles movimientos de la Reserva Federal en el futuro cercano, prefiriendo reducir su exposición a sectores cíclicos como el financiero.