La divisa local logró mantener su nivel a pesar de la volatilidad en otros activos. Según datos del Banco de México, el tipo de cambio interbancario se ubicó en 17.97 unidades por billete verde al cierre de la jornada, el mismo nivel registrado en la sesión anterior. Esta falta de movimiento es destacable en un día en que los mercados bursátiles de Estados Unidos operaron de manera dispar y la bolsa mexicana registró pérdidas. La estabilidad del peso puede atribuirse a una combinación de factores, incluyendo la expectativa de los inversionistas ante los próximos datos económicos clave tanto de México como de Estados Unidos, así como a la ausencia de nuevos catalizadores que pudieran generar una dirección clara en el mercado de divisas.

Mientras que el dólar interbancario se mantuvo sin cambios, en ventanilla bancaria el dólar se vendió en 17.99 pesos, mostrando una ligera variación del 0.09%. La resiliencia del peso en este contexto sugiere que los operadores se mantienen a la espera de información más contundente, como el informe de nóminas no agrícolas de EE. UU., antes de tomar posiciones más decisivas en la paridad peso-dólar.