A pesar de los rendimientos extraordinarios, analistas e inversionistas comienzan a cuestionar la sostenibilidad de estas valoraciones.
La dualidad del momento actual es evidente.
Por un lado, los datos muestran un crecimiento asombroso: el valor de mercado de los siete gigantes tecnológicos (Nvidia, Apple, Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta y Tesla) creció un 21.18% en 2025, alcanzando los 21.552 billones de dólares.
Nvidia y Alphabet lideraron este auge con aumentos del 37.79% y 51.48% respectivamente, superando con creces el desempeño del índice S&P 500.
Por otro lado, un análisis detallado sugiere que el mercado estadounidense impulsado por la IA "cumple todos los requisitos" para ser considerado una burbuja: está sobrevalorado, con exceso de inversión y sobreapalancado. Este temor se refleja en el comportamiento reciente del mercado, con caídas en las acciones tecnológicas y un aumento en las búsquedas en Google del término "burbuja de IA".
Los analistas advierten que las burbujas no estallan por su propio peso, sino cuando se endurecen las condiciones monetarias, un riesgo latente ante la persistente inflación.
El escepticismo está llevando a los inversionistas a exigir pruebas de rentabilidad, marcando un posible punto de inflexión para un sector que ha sido el principal motor del mercado.












