El pequeño, visiblemente ilusionado, pudo conocer el equipo que utilizan los bomberos en su trabajo diario y tomarse fotografías con sus héroes, creando un recuerdo que, según sus familiares, lo acompañará toda la vida. Para los elementos, el gesto fue más que un simple saludo; representó un momento de cercanía que fortalece los lazos con la comunidad. Francisco Sánchez Aguirre, director de la corporación, explicó que estas visitas son parte del trabajo de proximidad que realizan cotidianamente.
“Son acciones sencillas, pero con un gran impacto.
Nos permiten fortalecer nuestra relación con la ciudadanía y recordar que nuestro trabajo también es estar cerca de la gente”, comentó. El director destacó que la proximidad social es clave para que las familias se sientan protegidas y confíen en sus cuerpos de auxilio, concluyendo que “los pequeños gestos crean grandes recuerdos”. Este acto de bondad resalta el lado humano de los servicios de emergencia, mostrando que su labor va más allá de atender siniestros.











