Posteriormente, los oficiales brindaron acompañamiento a la familia para su traslado a la clínica 51 del IMSS. Durante el trayecto, el menor fue entregado a paramédicos de la Cruz Roja, quienes continuaron con la atención médica especializada. Este acto subraya la capacidad de respuesta y la preparación de los agentes municipales para atender emergencias médicas, fortaleciendo la confianza de la comunidad en sus cuerpos de seguridad. La exitosa coordinación entre la policía municipal y los servicios de paramédicos fue clave para garantizar la integridad del infante, demostrando que la protección ciudadana abarca también la preservación de la vida en situaciones críticas.