El inmueble, que atiende hasta 500 personas por semana, recibió una intervención completa durante los últimos tres meses, que incluyó impermeabilización, remodelación de baños, cambio de pisos y ventanas, climatización y mejoras en acabados.

La presidenta del DIF señaló que la reactivación era urgente, ya que el centro se encontraba en abandono y la comunidad requería un espacio seguro y funcional. Esta obra forma parte del programa “Espacios DIFerentes”, que contempla la intervención de los 31 centros DIF municipales con una inversión inicial de 50 millones de pesos. El alcalde exhortó a los vecinos a cuidar las nuevas instalaciones para asegurar su permanencia y anunció que el proyecto contempla una segunda etapa que incluirá la creación de nuevas áreas. Esta rehabilitación se suma a un plan más amplio de recuperación de infraestructura pública en la zona, que también ha mejorado canchas, parques y el gimnasio comunitario.