Los agentes caninos Erol, Luke, Szccoke, Kitty y Kim, quienes sirvieron entre seis y siete años, ahora disfrutarán de un merecido descanso bajo el cuidado de sus nuevas familias adoptivas. La ceremonia de retiro fue un emotivo homenaje a la labor de estos héroes de cuatro patas, todos donados en su momento por la Embajada de Estados Unidos. Durante el acto, se les colocó una medalla de retiro y se les retiró simbólicamente su pechera de trabajo, un gesto que marca el fin de su servicio activo y el inicio de una nueva etapa de tranquilidad y cariño. Estos agentes caninos fueron piezas clave en diversas operaciones de seguridad, contribuyendo con su agudo olfato y entrenamiento especializado en la detección de narcóticos, protección y otras tareas de alto riesgo. Su servicio no solo fortaleció la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad, sino que también dejó una huella imborrable en la comunidad, que ahora los despide con gratitud. La adopción por parte de sus nuevos dueños garantiza que pasarán sus años dorados en un entorno familiar, recibiendo el cuidado y el afecto que merecen después de años de entrega. Este acto de reconocimiento subraya el valor y la importancia de los binomios caninos en las labores de seguridad pública y resalta el vínculo profundo que se forja entre los agentes y sus compañeros animales.