En su mensaje, afirmó: “El canto de las niñas busca justamente reavivar nuestra esperanza.

Que este concierto y esta misa nos recuerden que la diversidad nos engrandece y que juntos, sí es posible construir la paz y la esperanza que hoy las naciones, las comunidades y las personas necesitan”.

La delegación también incluyó al obispo de la Tarahumara, Juan Manuel González, el pianista rarámuri Romeyno Gutiérrez y el grupo Conjunto Primavera. El coro ofreció el concierto “Raíces, Sonidos y Emociones”, con cantos navideños y tradicionales en español y rarámuri.

La celebración culminó con una posada tradicional que incluyó dulces, comida y piñata, en un año que en México está dedicado a las mujeres indígenas. La presencia de Chihuahua en este foro internacional sirvió como una vitrina para exponer la riqueza cultural del estado, mostrando al mundo sus tradiciones y paisajes únicos.