El apoyo, consistente en granos básicos para el consumo, fue distribuido directamente a los habitantes de estas comunidades indígenas con el objetivo de asegurar el acceso a alimentos esenciales. Además de la entrega de maíz y frijol, la SPyCI complementó el programa beneficiando a 40 familias con herramientas y equipo de labranza, así como tinacos y mangueras.
Estos insumos están destinados a fortalecer sus procesos agrícolas, impulsar la producción local y contribuir a su desarrollo sostenible. Según la dependencia, estas acciones están encaminadas a reforzar la economía local y asegurar la autosuficiencia alimentaria de las comunidades. La entrega directa de estos apoyos permite no solo mejorar la calidad de vida de los habitantes de Totorichi y Nahuachi, sino también fomentar prácticas agrícolas que aseguren la continuidad de sus cultivos y una mayor resiliencia ante las dificultades económicas y climáticas que enfrenta la región serrana. Este tipo de programas son fundamentales para el desarrollo de las comunidades indígenas, proporcionando recursos tangibles que tienen un impacto inmediato en su bienestar.











