Su inauguración, realizada el 12 de diciembre, coincide con una fecha de alta relevancia espiritual, lo que potencia su impacto. El secretario de Turismo estatal, Benjamín Hernández Rodríguez, proyecta que la afluencia de visitantes en El Chorrito, que actualmente es de 65 mil al año, podría superar los 75 mil gracias a este nuevo atractivo.

Comerciantes y artesanos locales, como Don Julián Melesio Martínez, quien ha tejido sombreros en la zona por 45 años, ven la obra con esperanza, anticipando un aumento en la derrama económica.

El gobierno estatal trabaja en un plan integral que incluye la creación de rutas turísticas, capacitación a prestadores de servicios y el desarrollo de cooperativas para asegurar que los beneficios lleguen directamente a las familias. La obra no solo es un símbolo de fe, sino también un motor de desarrollo que busca transformar la economía local y fortalecer la identidad de la región.