Este esfuerzo interinstitucional busca proteger a los viajeros en las carreteras del país, brindando acompañamiento, vigilancia y asistencia para prevenir incidentes y abusos.

La implementación de estos operativos en estados como Coahuila, Tamaulipas, Aguascalientes y Querétaro demuestra una respuesta gubernamental a gran escala ante el significativo flujo migratorio de la temporada. Las acciones van desde el despliegue de módulos de atención hasta el acompañamiento directo de caravanas por parte de corporaciones como la Guardia Nacional y las policías estatales. En San Buenaventura, Coahuila, el alcalde Javier Flores Rodríguez enfatizó la política de cero tolerancia hacia cualquier abuso por parte de los elementos de seguridad, declarando que “Los elementos no deben molestar a los paisanos, durante todo el año, el que sea sorprendido será dado de baja de forma inmediata”.

Esta postura refuerza el objetivo del programa: generar confianza y seguridad.

La escala de la operación es notable; en Coahuila se esperaba el arribo de más de 12 mil paisanos en más de 3 mil vehículos, mientras que la Guardia Estatal en Tamaulipas escoltó una caravana de aproximadamente 250 vehículos, coordinándose con autoridades de San Luis Potosí para dar continuidad al acompañamiento.

En Monclova, el alcalde Carlos Villarreal también subrayó la coordinación total entre corporaciones como pilar del operativo.

Estas medidas no solo buscan prevenir delitos, sino también ofrecer una bienvenida ordenada y digna a quienes retornan a sus hogares, consolidando a las carreteras mexicanas como rutas más seguras durante uno de los periodos de mayor movilidad del año.