Esta iniciativa consolida un modelo de festejo con un profundo sentido de inclusión y apoyo social, esperando recibir a más de 400,000 visitantes y generar una derrama económica superior a los 80 millones de pesos. El gobernador Alejandro Armenta encabezó la inauguración del festival, que se extenderá hasta el 4 de enero de 2026. A diferencia del año anterior, esta edición se realiza en un espacio techado de 30,000 metros cuadrados para proteger a las familias de las bajas temperaturas.
El mandatario destacó el carácter humanista del evento, que busca fortalecer el tejido social.
En un gesto de solidaridad, Armenta anunció que se ofrecerán cenas gratuitas los días 24 y 31 de diciembre, acompañadas de música y baile, para que “ningún poblano pase estas fechas en soledad o carencia”.
El festival también sirve como una plataforma económica para más de 80 artesanos y 100 comercios locales, quienes participan sin costo por el espacio. La directora de Convenciones y Parques, Michelle Talavera, afirmó que el evento beneficia directamente a los productores locales y consolida a Puebla como un destino turístico incluyente. Por su parte, la secretaria de Desarrollo Turístico, Carla López-Malo, proyectó que la derrama económica en el estado durante la temporada decembrina superará los 1,500 millones de pesos, con una ocupación hotelera por encima del 90%. El festival incluye atracciones como pista y toboganes de hielo, una fábrica de esferas y una proyección inmersiva.












